Beatriz Neila: “Quiero volver a subirme a la moto para mayo en Montmeló”

Beatriz llega al estudio con una sonrisa, sentada en la silla de ruedas y acompañada por su madre, Hortensia, y su padre, Carlos. A pesar de ser la primera piloto española seleccionada para competir en la copa de promoción más prestigiosa del mundo (Red Bull Rookies Cup), habla de forma tímida y piensa mucho lo que va a responder cada vez que le preguntan.

Una vez sentada a los micros Beatriz asegura que se encuentra bien, casi sin pensar en la relevancia de la respuesta. No en vano, hace apenas veinte días sufrió una fortísima caída que la obligó a pasar por el quirófano -primero- y la Unidad de Cuidados Intensivos -después- en el Hospital Miguel Servet de Zaragoza.

“Se ha quedado en un susto” dice con media sonrisa, “pero es la primera vez en mi vida que tengo tantísimas ganas de subirme de nuevo a la moto”. Se adivinan las cicatrices de la operación de fémur en su pierna derecha bajo el pantalón corto. Justo bajo el cuello de su camiseta asoman también marcas a la altura de su clavícula izquierda, que ya se ha roto tres veces.

Sobre la moto en mayo

“Quiero estar entrenando, sobre la moto, para el mes de mayo” asegura Beatriz, “y volver a competir para la prueba de la European Talent Cup en el circuito de Barcelona-Catalunya el 18 de mayo“.

Aún no han arrancado las temporadas de las dos competiciones en las que tiene previsto participar esta temporada, pero finalmente Bea lo tendrá que hacer más tarde que sus rivales, y reconoce que en algún momento de soledad incluso vinieron las dudas: “En la UCI se me saltó alguna lágrima, pensando en la mala suerte que había tenido. Con lo fuerte que estaba en pre temporada y lo cerca que estaba de comenzar mi sueño”, dice; “da rabia, pero esto ha pasado por algo y solo tengo ganas de darlo todo en la moto otra vez”.

La joven madrileña reconoce que ama tanto lo que hace que no le importan las lesiones si cumple su sueño: “Te tiene que gustar hasta la parte mala de las carreras. Ya estoy pensando, incluso, en mi próxima lesión”. Y mientras lo dice, su madre, Hortensia, se frota los ojos para no dejar caer las lágrimas que asoman al recordar la caída.

No recuerda el accidente

La de Arganda no recuerda el accidente de forma pormenorizada. Sabemos que sucedió en la segunda curva del circuito de MotorLand Aragón. Es un giro a derechas muy rápido, tanto que se fue al suelo a 180km/h: “Yo no sabía donde estaba, estaba consciente y sabía que me había caído y dado con el muro, me acordaba de los nombres y de todo, pero no de la caída exactamente”.

Beatriz recuerda a la perfección el momento inmediatamente posterior al accidente: “Me decían que tenía los tobillos rotos, pero yo sabía que era el fémur. Además, me toqué las muñecas para comprobar que era la izquierda la que me fracturé”. El relato hiela la sangre, pero es curioso cómo fluyen las palabras con una voz tan dulce y de forma natural, casi cotidiana ya para ella.

Puedes escuchar la entrevista completa aquí

via: marca

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